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22 sept. 2010
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Jesús del Pozo se gana la pasarela con su elegancia clásica

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Europa Press
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22 sept. 2010

MADRID, 20 (OTR/PRESS)-La tercera jornada matinal de Cibeles Madrid Fashion Week ha paseado las creaciones de tres clásicos de la pasarela castiza Andrés Sardá, Jesús del Pozo y Miguel Palacio. Así, mientras el primero de ellos, el más madrugador, ha vestido a las 11.00 horas a una mujer más bien masculina en un homenaje a la estética Helmut Newton, Del Pozo fiel a su elegancia clásica ha conseguido en torno al mediodía arrancar los aplausos de los asistentes con sus crudos, naranjas y morados. Por último, ha cerrado la mañana Miguel Palacios que ha presentado a una mujer sexy aunque sin estridencias y ha apostado por los vestidos como prenda fetiche.


Jesús del Pozo
Jesús del Pozo

El triunfo va ligado al nombre de Jesús del Pozo cuando Cibeles es el escenario, el público se ha entusiasmado con la colección del modisto, que fiel a su estilo, con diseños clásicos y voluminosos ha apostado por el blanco en tonalidad hueso para arriesgar luego con el naranja o el morado, reflejando a una mujer sencilla, pero elegante, suave y delicada que viste con prendas ligeras y formas fluidas.

Tras el blanco con una rica variedad de tonalidades y texturas que evitan la uniformidad han llegado los colores vivos dado que para el mediodía en el mundo Del Pozo prima el naranja y cadmio, con tonos terrosos que dan pasando a distintas tonalidades de azul y morado al anochecer. Así, no han dejado indiferente a nadie las formas, prima la geometría, pero la asimetría se adueña de las prendas que se llenan de matices, encajes enyesados y tejidos aprestados que se combinan sobre complejos vestidos drapeados de inspiración greco-romana.

Las faldas, canvas y trajes de pantalón muestran el lado más femenino y delicado de la mujer durante el día. Las prendas se vuelven únicas con las costuras giradas, pespunteadas o viveadas que le aportan un estilo completamente desenfadado contagiando a la colección con un espíritu 'denim'. Además, las superposiciones de brillo y mate, lo masculino y lo femenino o lo plano y drapeado producen inusuales contrastes en estas formas clásicas que consiguen reinventarse para no pasar nunca de moda, convirtiéndose en piezas únicas y diferentes.

La colección ofrece como resultado una sofisticación en los diseños que los caracteriza como clásicos, sencillos, armónicos y relajados, pero escondiendo una gran complejidad técnica por debajo que los hace inimitables y se ha ganado a la pasarela. Para ovacionarlo se sentó en primera fila la actriz Dafne Fernández.

EL EROTISMO MASCULINO DE SARDÁ

En su nueva colección para el verano de 2011, Andres Sardá, maestro de la lencería y el baño, lo tiene claro. Un universo de erotismo y sofisticación muestra el lado más poderoso y seductor de las féminas gracias a una muestra rica en detalles, en contrastes de colores, acabados espectaculares y lentejuelas. De esta manera, el diseñador quiere mostrar que no hay normas preestablecidas en el mundo de la moda.

Respecto a los complementos, el modisto no arriesga aunque innova y apuesta por el blanco para la noche y el negro para el día. Además, consigue que lo masculino se convierta en femenino logrando así impresionar una vez más en Cibeles al introducir en sus diseños piedras de Swarovski, lazadas de quita y pon, lentejuelas y piezas reversibles de colores más contrastados. Una lencería sensual y agresiva para mostrar el lado más natural de las musas del fotógrafo de los años 80, Helmut Newton.

Para la colección de baño Sardá se presenta con un amplio universo de prendas y complementos en una estética de lo más sesentera para vestir a las féminas con bañadores, bikinis y trikinis. Los diseños conservan las formas anatómicas y suaves que acompañan las líneas del cuerpo, sin incluir aros para mostrar el lado más natural de la mujer, a la que iluminan a través de los colores de las piedras, el coral, el turquesa y la frambuesa de la pedrería de los diseños.

En cuanto a estampados la clave la tiene la geometría inspirada en la ciudad en tonalidades grises junto a las rayas que caracterizan la faceta más vintage de los bañadores al más puro estilo francés. Asimismo, en el grafismo de esta colección predominan los topos en blanco y negro que evocan a las amazonas de Newton, acompañadas de plumas y cristales cuando llega la noche y gasas y transparencias para recibir el amanecer.

No obstante, los complementos son los que terminan de desentrañar a la mujer que define Sardá, con prendas del armario masculino, como smokings y chalecos que esconden el poder femenino a través de estratégicos cortes y el estudio de las proporciones. Además, la excepcional puesta en escena estuvo de la mano de unas modelos cargadas de sensualidad. Con un peinado clásico, media melena y maquillaje oscuro, encarnando a la 'fatal femme', las modelos presentaron a lo grande esta combinación entre la noche y el día, entre lo femenino y lo masculino.

La invitada especial a este desfile fue Olivia de Borbón, la modelo de la nobleza española. La hija de los Duques de Sevilla no pudo faltar a este evento, al que también acudieron personalidades como Sandra Ibarra o la presentadora de informativos, Carme Chaparro.


Jesús del Pozo
Miguel Palacio

EL VESTIDO, PRENDA FETICHE DE PALACIO

Si hay una prenda que predomina en la colección de Miguel Palacio, ese es el vestido, que bien en tonos negros o contrastes con rojo y azul, muestra cómo el modisto se atreve con la asimetría combinada con la rigidez y la soltura de las prendas. Por la noche, la deslumbra gracias a las lentejuelas que combinadas con el negro y aportando motivos dorados a las prendas, son idóneas para brillar en las fiestas. El diseñador rompe con la monotonía del negro combinando vestidos blancos y azules con grandes cinturones dorados o verdes.

Asimismo, el diseñador ha experimentado con las formas de sus creaciones. Lo rígido y lo vaporoso se combinan a la perfección. Las formas de los modelos, aunque sencillas, parecen imposibles, dando prioridad al volumen en las distintas partes del cuerpo femenino. Los vestidos están sujetos al cuerpo, con escotes nuevos y terminaciones redondeadas que dejan la pierna al desnudo. Sólo Miguel Palacio es capaz de crear volúmenes tan inesperados gracias a los fruncidos y bieses en las prendas.

Los complementos para estos diseños son sencillos, primando los botones dorados y tacones altos del mismo color, sin arriesgar demasiado en el rostro ni en el peinado para no quitarle protagonismo a los diseños. Así, la mujer que presenta el diseñador es femenina, pero no abandona los pantalones, que se tornan muy acampanados y anchos. Se aleja de los estereotipos para convertirla en una fémina urbana y sexy pero sobria a la vez que sabe arriesgar.

Entre los asistentes destacó la presencia de Celia Freire, la famosa profesora de 'Física o Química', Espido Freire o Simoneta Gómez Acebo.

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