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11 feb. 2014
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Herrera mira al futuro y Hilfiger se va a la montaña en la Semana de la Moda de NY

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EFE
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11 feb. 2014

Nueva York - Sin buscar en su larga trayectoria, sino con vocación futurista, la mujer de Carolina Herrera para la próxima temporada otoño/invierno desfiló el lunes en la Semana de la Moda de Nueva York, donde Tommy Hilfiger llevó el lujo a la alta montaña y Ángel Sánchez jugó con el binomio inocencia-pecado.

"Es una colección que ha sido diseñada para la mujer de hoy, sin referencias al pasado. No es ni años 20, ni 30 ni 40 ni nada de eso. Me gusta mucho más el futuro", explicó Carolina Herrera en una entrevista con Efe.

La diseñadora venezolana, que bien podría tirar de repertorio después de décadas de pertenencia a la alta alcurnia de la moda neoyorquina, sigue buscando nuevos caminos.

Carolina Herrera otoño/invierno 2014-15 en la Semana de la Moda de Nueva York | Foto: Pixelformula


"La moda es un reto y nunca se aprende todo, nunca se hace todo. La moda no tiene fin. Siempre hay algo nuevo y siempre se aprende algo nuevo", asegura.

Así, la mujer de Carolina Herrera camina, literalmente, con la cabeza bien alta, pues convierte en el hilo conductor de su nueva colección el diseño vertical, con moños superlativos y una reinvención futurista del sombrero pillbox, que se alarga buscando el punto de fuga.

"Es diferente, son todo nuevas proporciones. Las chaquetas y vestidos con hombros redondos, las proporciones grandes arriba y luego pequeñitas abajo. Hay formas arquitectónicas, pero hechas geométricamente", define quien combina sobrecargados estampados con sutiles "patchworks" monocromáticos que visten la noche de rojo.

Bordados y apliques en fieltro y cuero, pieles que conviven con el gazar, twill de seda, cachemira y jacquards también figuran en esta ecléctica colección, que pasea desde el poncho al palabra de honor pasando por el escote cruzado, el estampado floral o los pendientes-borla.

Los colores van desde el azul marino pizarra al turquesa o el cobalto. Pintan una mujer que lo lleva todo, que lo vive todo.

"En una época como la que estamos viviendo, las mujeres viajan, se mueven de un lado a otro", dice, y eso, para la gran diseñadora es motivo de alegría, pese a todo.

"Toda la vida vamos a tener preocupaciones en el mundo, porque el mundo no existe sin preocupaciones. Pero hay que verla con optimismo y dejar la preocupación de lado", asegura.

Otra de las instituciones de la moda en Nueva York, Tommy Hilfiger, maestro del asueto y perenne representante de la elite juvenil estadounidense, llevó su colección a la alta montaña, allí donde el frío, la nieve y los deportes de invierno no son incompatibles ni con el lujo ni con el estilo.

"La naturaleza es un lujo. Poder estar al aire libre también lo es", resumió a Efe Hilfiger, que en ese eco de los grandes paisajes de Estados Unidos pasea sus clásicos cuadros escoceses con un giro hacia la irreverencia y una bohemia "deluxe" mezclándolos con gorros y gafas de ventisca.

Tommy Hilfiger otoño/invierno 2014-15 en la Semana de la Moda de Nueva York | Foto: Pixelformula


"Está inspirada en pasear, estar en el campo, disfrutar el tiempo en el exterior, la montaña... La última temporada fui a la playa y esta vez a la montaña", aseguró el diseñador, quien hizo hincapié "en las formas y detalles increíbles" y en esa posibilidad de que la ropa sea capaz de luchar contra la adversidad climática.

Lana y cachemira, mohair y seda calientan a esas mujeres a pesar de dar la impresión de ligereza, si bien tampoco se esquivan las cazadoras de aviador o los voluminosos abrigos, con profusión de borregos y pieles, así como una mención especial para un terciopelo que filtra una referencia palaciega en la cabaña del esquiador.

Y los detalles de los que habla Hilfiger son ojales y cordones de cuerda elástica y ganchos pulidos para los cordones en el calzado, cuando no unos zuecos que vienen renovados con acentos de pelo artificial y combinan con calcetines jaspeados de colores.

Otro venezolano, Ángel Sánchez, también brilló con su colección "Inocencia oscura".

"La inocencia siempre tiene dos caras", afirmó a Efe el diseñador, quien, para esta colección, rememoró su infancia en Venezuela cuando, recordó, llamaban su atención las beatas (mujer muy religiosa que frecuenta la iglesia), "lo bien vestidas, lo elegantes" que siempre estaban.

Vestidos bajo la rodilla y algunos largos, con transparencias que mostraban la piel, amplios escotes hasta la cintura, o costados abiertos crean una mujer, que según el diseñador es "dominadora" y sensual.

Algunos de los vestidos palabra de honor tienen el corpiño de piel -que además usó en cuellos y mangas- que rompe en franjas verticales su rigidez para mostrar la piel de la mujer.

En algunos vestidos la parte superior se convertía en una capa, propia para la temperatura invernal.

Sánchez, que se ha dado a conocer por sus vestidos, buscó esta vez un cambio de registro, aunque siguió mostrando elegantes diseños en verde intenso, dorado viejo, y azul añil, dignos de una alfombra roja, género del que es rey Zac Posen, otro de los que desfilan en esta jornada de la Semana de la Moda de Nueva York.

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