Yohji Yamamoto, maestro de la deconstrucción en la semana parisina

Las siluetas se hacen camino lentamente a través de la tosca arquitectura de la Cité de la mode, con un sombrero dividido en dosque presenta dos perfiles completamente opuestos. Entre bastidores, Yohji Yamamoto afirmó que, al igual que en “El vizconde demediado” de Italo Calvino, durante toda su carrera le ha obsesionado la idea de que el hombre se compone de dos mitades diferentes. “Las personas nunca son simétricas”, apuntó. El tema de la asimetría y la imperfección, que produce una nueva idea de perfección dominó su colección femenina para la primavera-verano 2018 que se presentó en la noche del viernes en París.


Ver desfile
Yohji Yamamoto, primavera-verano 2018 - © PixelFormula

Los largos conjuntos negros caen hasta los pies en diseños entrecortados, abiertos y reconstruidos. La ropa se entreabre en los brazos y las piernas. Los retazos de tejido están cortados, recompuestos con habilidad, ensamblados y construidos en torno al cuerpo, dejando libertad de movimiento. Toda la línea exalta la comodidad.

El diseñador japonés ha permanecido, en esta colección, más fiel a su esencia que nunca, con diversos conjuntos completamente negros pero también blancos y con toques de rojo vivo en prendas fluidas y amplias (abrigos, chaquetas y pantalones), juegos de superposiciones y deconstrucciones marcadas por la unión de diversos materiales (tejidos de algodón, lino, malla).

Evidentemente, su punto de partida fue el pantalón, que descompuso y reconstruyó. Este mismo pantalón, pegado a una falda recta ancha, brinda una fluidez particular, como si el tejido estuviera mojado y se pegara a las piernas.

El pantalón también se une a través de botonaduras. Estos mismos botones grandes, que pasan del negro al blanco y luego al rojo, se vieron en la parte trasera  de un abrigo, con lo que el diseñador generó nuevos volúmenes al abrochar la prenda de forma irregular en los ojales.


Ver desfile
Yohji Yamamoto, primavera-verano 2018 - © PixelFormula

Una de las piezas más llamativas fue una malla ultrafina ajustada a lo largo de un vestido de algodón del mismo color, con retazos de tela que salían por hendiduras, como excrecencias o hinchazones, a veces en un bolsillo o en una cola de conejo en borla.

Otro punto clave del desfile fue el gran protagonismo que el diseñador concedió a la espalda, “la parte más hermosa del cuerpo femenino”, en palabras de Yohji Yamamoto. La espalda, marcada con una etiqueta roja, pudo verse en un largo vestido negro de corte vertical con una larga cremallera abierta hasta la altura de los riñones o en un abrigo redingote de cola abombada. 

Traducido por Hernández Moya Sebastián

Copyright © 2018 FashionNetwork.com Todos los derechos reservados.

Lujo - Prêt-à-porterLujo - OtroDesfiles