Consumo: inquietud y pragmatismo en Francia

Decir que el 2013 ha sido difícil hasta ahora para el sector francés de la moda sería un eufemismo. Unas desfavorables condiciones meteorológicas y una bajada del consumo han definitivamente empañado las ventas y la moral de los comerciantes. Esperan una mejoría aunque están preparados para lo peor.

Basta con volver a mirar las cifras de ventas de principios de año para convencerse de que el 2013 dejará un recuerdo doloroso para el sector. En el primer semestre, las ventas mensuales encadenaron evoluciones de -0,2%, -5,6%, -11,5%, +5,3%, -8,2% y +2,9%. Desgraciadamente, los buenos resultados del mes de abril contrastan con el dramático -17% de abril de 2012, mientras que la subida de junio se produjo, en parte, gracias al inicio de las rebajas en el territorio francés. Después llegó el mes de julio que, gracias a unas buenas temperaturas aunque moderadas, cerró con una progresión del 2,6%.

“La temporada primavera-verano ha sido complicada para todo el mundo, declara Alain Tritter, director de la filial francesa de Holy Fashion Group, propietario de Strellson. De los 140 minoristas con los que trabajamos, si hay 5 que están en números positivos es todo un logro”.

“En 2013, hemos tenido un crecimiento orgánico de +10% per el crecimiento constante es estable, subraya por su parte Yann Jaslet, director general de Bonobo. Pero cabe destacar que, de un periodo al otro, la evolución de las ventas es muy errática. A los quipos de tiendas y almacenes no les resulta fácil adaptarse a ella”. Johan Munck, a cargo del retail en Esprit Francia, constata los mismos hechos, precisando que de una semana a la otra las ventas en tiendas pueden dispararse un 20% y después volver a caer un 20%, con muy poca visibilidad.

Para los minoristas más afectados y que han podido adaptarse, una pregunta domina ahora: ¿podremos enfrentarnos a un 2014 similar al 2013? Y los resultados de finales de 2013ya están siendo escrutados con impaciencia, con la esperanza que alivien en cierta manera las cajas más afectadas. Pero la situación de estos últimos meses hace que surjan más interrogantes que conllevan pesadas implicaciones.
“Aunque está haciendo un tiempo normal para el mes de septiembre, las cifras de nuestros miembros bajan. Así pues, ya no se trata de problemas meteorológicos: hay un verdadero problema de fondo, según Bernard Morvan, presidente de la Fédération nationale de l’habillement. Los comerciantes trasladan sus preocupaciones a los pedidos, para comprar menos pero más a menudo, con la esperanza de volver a flote cuando acabe esta situación. Debido a este ajuste en los pedidos, ciertos proveedores se encontrarán con falta de actividad”.

“El argumento óptimo es de momento una lenta salida de la crisis”, decalra Daniel Wertel, presidente de la Fédération française du prêt-à-porter féminin. “La política francesa va tanteando acciones pero de momento no favorece a las empresas. Aunque el inicio de la temporada de invierno ha sido radiante y soleado, resulta evidente que las ventas de productos de invierno arrancarán mal, y que nos encontraremos con dichos productos en las productos en las próximas rebajas”.

Recientemente elegido para estar al frente de la federación, Daniel Wertel relaciona los problemas del consumo con la creciente importancia de los precios con descuentos, que actualmente representan el 45% de las ventas de moda. “Sé que hay una lógica comercial detrás, pero es contra cíclica. Sin mencionar la cuestión de los periodos libres de rebajas, que habrá que arreglar algún día”.

Mientras, la apetencia de los franceses por los descuentos ha alcanzado un máximo inédito este año, con un 44,6% del conjunto de las compras en moda femenina, contra el 29% en 2007. La crisis financiera de 2008 y las preocupaciones que ha traído consigo han jugado un papel de acelerador en el cambio de los hábitos de consumo para un público que cada vez mira más hacia internet, donde, a veces o a menudo, encuentra precios inferiores a los de las tiendas.

Pero las ventas online tampoco se encuentran del todo protegidas. La Fevad (Federación del comercio electrónico), que el próximo 24 de septiembre presentará las cifras del segundo trimestre, anunció una caída del 7% de las ventas de moda en los tres primeros meses del años, frente al +15% de un año antes.

Un desafecto virtual que encuentra su equivalente en el sector inmobiliario comercial, donde los arbitrajes se imponen tanto a las redes de tiendas como a los propios promotores. “El final de 2013 marcará el ritmo de 2014”, prevé Chris Igwe, director del departamento de retail de CBRE. “Lo difícil es saber si los proyectos en desarrollo se llevarán finalmente a cabo. Pero, desde mi punto de vista, 2014 será, en el peor de los casos, como 2013. Se palpa un cierto aire optimista. No veo grandes pérdidas en términos de afluencia, tantos en las calles comerciales como en centros comerciales regionales. Será más complicado en las pequeñas ciudades. Pero las enseñas nacionales muestran su voluntad de ocupar las calles y centros comerciales en los que todavía no están presentes. Paralelamente, hay una fuerte demanda de marcas extranjeras”.

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