Balenciaga es boicoteado en China tras la agresión a un cliente en París

La marca de lujo Balenciaga se ha convertido en objeto de una campaña de boicot seguida hoy por más de 23 millones de personas en China y provocada por la agresión que sufrió un cliente chino en uno de sus puntos de venta en París, que ha obligado a la compañía a disculparse públicamente.


La etiqueta sobre el boicot se ha extendido en Weibo, el Twitter chino, después de que varios clientes denunciaran este miércoles ese ataque contra uno de ellos dentro de Printemps, unos famosos almacenes de la capital francesa.

Según la descripción de los hechos, que avanzó el diario "Global Times", una señora de nacionalidad china que esperaba en la cola de la tienda se quejó cuando otras cinco personas trataron de saltarse la fila.

Al parecer, estos reaccionaron a la protesta empujando a la mujer y golpeando a su hijo. Y en ese momento, el personal de seguridad y los vendedores de Balenciaga culparon a los chinos y los expulsaron del comercio.

Varios consumidores de la misma nacionalidad grabaron la escena, enormemente difundida en Weibo durante las últimas 48 horas, y reclamaron el boicot de la marca por racismo.

"Los zapatos de Balenciaga son bonitos, pero un episodio así abre los ojos. #Boicot a Balenciaga, que discrimina a los chinos", denunció un internauta.

Otros acusaron a la firma de sentirse superior: "Ya pueden decir adiós al mercado chino", sentenció un usuario.

En las últimas horas, Weibo se ha llenado de vídeos donde los consumidores aparecen lanzando zapatos de Balenciaga al vacío o tachando su logo en rojo.

Por su parte, la casa de moda difundió un comunicado a través de la plataforma en el que se disculpó por los incidentes y reafirmó su "fuerte compromiso" con la igualdad de sus clientes.

La galería Printemps también lamentó el altercado, "en estricta contradicción con la experiencia que queremos proponer a nuestros compradores", y prometió ofrecer "formación suplementaria" a sus empleados para evitar que estos comportamientos se repitan.

La campaña cae como un jarro de agua fría en los almacenes y la propia marca pues la clientela china representa casi la mitad de los consumidores extranjeros en Printemps y Lafayette, las dos principales galerías de lujo de la capital, según "Le Parisien".

El Banco de Francia estima además que un turista chino gasta de media 1.647 euros (2.000 dólares) a su paso por el país, lo que les convierte en los mayores consumidores no europeos del territorio.
 

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